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A 37 años del “Domingo Verde”, Cananea mantiene viva la memoria de una ocupación que cambió su historia
Escrito por: Margarita Velarde
Cananea, Sonora, 20 de agosto de 2026.- Aquel domingo, en las calles de Cananea se respiraba incertidumbre. El temor se apoderó de una comunidad que, durante décadas, había construido su vida alrededor de la minería.
Era el 20 de agosto de 1989, una fecha que quedó marcada en la memoria colectiva de muchas familias y que, 37 años después, continúa siendo recordada como el “Domingo Verde”, nombre con el que pasó a la historia la ocupación militar de las instalaciones de la Compañía Minera de Cananea o Mexicana de Cananea.
El término surgió por la presencia de miles de soldados del Ejército Mexicano vestidos con sus uniformes verdes, quienes tomaron por sorpresa las instalaciones de la compañía minera durante aquella jornada.
Durante la madrugada de aquel domingo, cerca de 4 mil elementos del Ejército Mexicano y corporaciones de seguridad ingresaron a Cananea en un amplio operativo terrestre y aéreo para tomar las instalaciones de la Compañía Minera de Cananea.
El despliegue militar, acompañado por helicópteros que sobrevolaron la ciudad, generó un ambiente de tensión y desconcierto entre los habitantes. Para quienes vivieron aquel momento, las imágenes de militares en las calles y el movimiento alrededor de las instalaciones mineras quedaron grabados como uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de Cananea.
La ocupación ocurrió en el contexto de la decisión del Gobierno Federal, encabezado por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, de declarar en quiebra a la empresa minera, una medida que posteriormente facilitaría su venta y privatización.
La decisión tuvo consecuencias inmediatas para la comunidad, entre ellas la pérdida de empleo de más de 3 mil 700 trabajadores y la desaparición de uno de los contratos colectivos de trabajo considerados emblemáticos dentro del movimiento sindical minero del país.
El acontecimiento representó un parteaguas para Cananea. La toma de las instalaciones y el posterior proceso de privatización del yacimiento de cobre transformaron profundamente la actividad económica y la vida social de la comunidad.
Después vendrían años de conflictos laborales, litigios, huelgas y cambios en la relación entre los trabajadores, la empresa y la propia comunidad. Las consecuencias de aquel episodio trascendieron las instalaciones mineras y alcanzaron a numerosas familias cananenses.
A 37 años del “Domingo Verde”, aquel acontecimiento continúa formando parte de la memoria histórica de Cananea. Para quienes lo vivieron, no se trata únicamente de una fecha en el calendario, sino de un recuerdo asociado al miedo, la incertidumbre y a una profunda transformación de la ciudad.
Para las nuevas generaciones, conocer lo ocurrido permite comprender parte de la identidad de una comunidad cuya historia está estrechamente ligada a la minería y a las luchas de sus trabajadores.
El “Domingo Verde” permanece así como un referente para entender las transformaciones laborales, económicas y sociales que ha experimentado Cananea y como un episodio que, pese al paso de los años, continúa presente en la memoria de quienes fueron testigos de aquella jornada.



