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Universidad no garantiza el éxito; disciplina, experiencia y capacidad de adaptarse son la clave: David Gutiérrez
Escrito por: Krissia Duarte
Cananea, Sonora, 15 agosto de 2026.- Ingresar a la universidad representa el inicio de una nueva etapa, pero contar con un título profesional no garantiza por sí mismo el éxito, señaló David Gutiérrez, especialista en desarrollo humano y colaborador de Oro Radio.
Durante su participación mensual en la estación, compartió diversos consejos con los jóvenes que comienzan su vida universitaria.
Gutiérrez destacó que uno de los principales retos para los estudiantes de nuevo ingreso es aprender a manejar la libertad y la independencia que adquieren al alejarse, en muchos casos, de su familia y comenzar a tomar decisiones por cuenta propia.
Durante la conversación, recordó su propia experiencia al salir de Cananea para continuar sus estudios en la Ciudad de México, donde tuvo que aprender a administrar su tiempo y sus recursos económicos, además de adaptarse a un entorno completamente diferente.
“Es libertad, no libertinaje”, fue una de las reflexiones que compartió al referirse a esta nueva etapa, en la que los jóvenes deben asumir mayores responsabilidades sobre sus decisiones.
Entre sus principales recomendaciones estuvo aprender a administrar el dinero y ahorrar, especialmente para quienes deben mudarse a otra ciudad para estudiar.
Explicó que gastos como vivienda, alimentación, transporte, materiales escolares y artículos personales requieren una planeación adecuada para evitar que los recursos se destinen únicamente a gastos no prioritarios.
Otro de los consejos fue buscar un empleo o actividad laboral relacionada con la carrera mientras se estudia, siempre que las circunstancias lo permitan. Consideró que combinar la formación académica con experiencia profesional puede representar una ventaja importante al momento de egresar.
Explicó que comenzar a familiarizarse desde la universidad con el ambiente laboral permite conocer las exigencias de la profesión y disminuir la llamada curva de aprendizaje al incorporarse formalmente al mercado de trabajo.
Gutiérrez también invitó a los jóvenes a no tener miedo a equivocarse. Señaló que cambiar de carrera, modificar el rumbo o incluso volver a estudiar no significa necesariamente fracasar, sino que puede formar parte del proceso para descubrir qué es lo que realmente se quiere hacer profesionalmente.
Desde su propia experiencia, recordó que después de distintas etapas académicas y laborales decidió retomar sus estudios de Derecho y logró concluir la carrera con un promedio de 9.8. Posteriormente continuó con una maestría en Desarrollo Humano y Organizacional y recientemente concluyó un diplomado en Inteligencia Artificial para Pequeñas y Medianas Empresas.
Para el especialista, la universidad tampoco debe reducirse únicamente a asistir a clases y aprobar exámenes. Es una etapa en la que los jóvenes pueden desarrollar habilidades, establecer relaciones profesionales, conocer diferentes perspectivas y comenzar a acercarse al mundo laboral.
Otro de los aspectos que consideró fundamentales es distinguir entre motivación y disciplina. Explicó que la motivación puede ser pasajera y no siempre estará presente cuando sea necesario cumplir con una responsabilidad, por lo que aprender a actuar con disciplina resulta indispensable para alcanzar objetivos.
“Hay cosas que yo no hago por motivación porque a veces no estoy motivado”, comentó al explicar que las obligaciones deben cumplirse incluso en aquellos momentos en los que no existe entusiasmo o ganas de realizarlas.
Finalmente, David Gutiérrez subrayó que ninguna universidad puede garantizar el éxito profesional, ya que este depende también del compromiso, la preparación, el esfuerzo, la disciplina y las decisiones que cada persona tome durante y después de su formación académica.
Su mensaje para los jóvenes de nuevo ingreso fue aprovechar la etapa universitaria no solamente para obtener un título, sino para adquirir experiencias, aprender a tomar decisiones, administrar sus recursos, desarrollar habilidades y estar abiertos a modificar el rumbo cuando sea necesario.
Porque, como planteó durante la charla, equivocarse no significa fracasar; también puede ser parte del camino para encontrar el rumbo que cada estudiante quiere seguir.




