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Choque sindical por utilidades mineras: Pavón acusa y Villarreal responde
Escrito por: Margarita Velarde
Cananea, Sonora, 09 de junio de 2026.- La disputa por el reparto de utilidades en la industria minera derivó en una auténtica guerra mediática entre dos de los principales líderes sindicales del sector en Sonora.
Acusaciones de traición a los trabajadores, señalamientos sobre presuntos acuerdos con empresas, cuestionamientos sobre contratos colectivos y hasta alusiones a intereses económicos personales marcaron el intercambio de declaraciones entre Carlos Pavón Campos y Javier Villarreal Gámez.
Por un lado, Carlos Pavón Campos, dirigente nacional del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico FRENTE, acusó a Javier Villarreal Gámez, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minero Metalúrgica de la CTM, de haber respaldado acuerdos que, según afirmó, terminaron afectando a los trabajadores al establecer límites al reparto de utilidades.
Pavón aseguró que los mineros de Cananea recibieron alrededor de 600 mil pesos cuando, de no existir el tope aprobado en la reforma laboral de 2021, podrían haber alcanzado hasta 3 millones de pesos por trabajador.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que la modificación legal fue respaldada por organizaciones sindicales afines a Napoleón Gómez Urrutia y otras centrales obreras, lo que, a su juicio, redujo de manera significativa las ganancias que correspondían a los trabajadores.
El dirigente del FRENTE acusó directamente a Villarreal de haber negociado mecanismos alternos para compensar el límite impuesto a las utilidades, particularmente la creación de una garantía contractual equivalente al 10 por ciento.
“No sean hipócritas. Yo los reto a que me digan que no es cierto y que renuncie el que esté mintiendo. ¿Saben qué hicieron? Negociaron con la Secretaría del Trabajo que les dieran un bono para cumplir con el 10 por ciento”, expresó Pavón.
Además, aseguró que su organización fue la única en el país que promovió amparos contra la reforma laboral y afirmó que continuará la batalla legal para intentar revertir las condiciones actuales del reparto de utilidades.
La respuesta de Villarreal no tardó en llegar. El dirigente cetemista rechazó los señalamientos y aseguró que la CTM nunca respaldó la reforma que estableció límites al reparto de utilidades.
Según explicó, la iniciativa fue promovida por el entonces senador Napoleón Gómez Urrutia y no por la organización que representa. Asimismo, sostuvo que la CTM logró incorporar al contrato colectivo una garantía para que los trabajadores reciban el equivalente al 10 por ciento de utilidades, mecanismo que, afirmó, no puede ser retirado por la empresa.
Villarreal también calificó como falsas las cifras difundidas por Pavón y aseguró que existen documentos que demuestran que los montos mencionados no corresponden a la realidad financiera de la empresa.
Asimismo, cuestionó la estrategia jurídica impulsada por el Sindicato FRENTE mediante amparos, argumentando que durante años no han generado beneficios concretos para los trabajadores de la mina La Herradura, en Caborca.
La confrontación escaló cuando Pavón sugirió que Villarreal tendría intereses en empresas de transporte que operan para la actividad minera. El líder del FRENTE aseguró que el dirigente cetemista contaría con camiones trabajando en La Herradura, insinuando un posible conflicto de interés.
Villarreal rechazó de manera categórica la acusación. Afirmó que no es propietario de ninguna unidad de transporte y explicó que los concesionarios de la región están organizados dentro de la CTM, pero que ello no implica que las empresas o los vehículos le pertenezcan.
Villarreal Gámez reprobó las declaraciones de Carlos Pavón y defendió el modelo sindical que impulsa la CTM, al señalar que está basado en el diálogo, la negociación y la búsqueda de beneficios tangibles para los trabajadores.
“Nuestro modelo sindical no es extremista. Apostamos por la negociación para lograr mejores salarios, mejores prestaciones y un reparto justo de utilidades. Buscamos que los trabajadores ganen, pero también que las empresas crezcan y se desarrollen; es un esquema de ganar-ganar”, puntualizó.
Sostuvo que la estrategia impulsada por Pavón ha impedido que los empleados de la mina La Herradura accedan al reparto de utilidades que esperan desde hace varios años.





