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Marilyn Monroe: 100 años del ícono sexual que luchó contra las injusticias de EU
Escrito por: Tomado de Internet
Marilyn Monroe cumplió un siglo ayer y el Hollywood que la inmortalizó lo festeja con rosas, proyecciones de sus películas y hasta un pastel. Fanáticos de la actriz le cantaron Feliz cumpleaños en el histórico Teatro Chino, un símbolo de la edad de oro del cine estadunidense y un popular destino turístico. Cien rosas y un pastel fueron dispuestos en el lugar, donde las huellas de Monroe están inmortalizadas junto a las de Jane Russell, su compañera de reparto en Los caballeros las prefiere rubias (1953).
Los homenajes a la hija pródiga de la ciudad de oropel comenzaron el domingo, cuando el Museo de la Academia inauguró Marilyn Monroe: Ícono de Hollywood. Además de proyecciones de películas como Mientras la ciudad duerme (1950), Torrente pasional (1953) y La malvada (1950), la muestra despliega cientos de piezas originales, algunas expuestas por primera vez. Uno de los destacados es el vestido rosa que Monroe lució durante su interpretación en Los caballeros las prefieren rubias.
Los seguidores de Monroe también tendrán una oportunidad de llevarse a casa un recuerdo de la estrella, gracias a la subasta “100 años de Marilyn”, organizada por la casa Julien’s Auctions.
Fotografías inéditas, un guion con anotaciones de su última producción, el inacabado cortometraje Something’s Got to Give y objetos personales, como recetas escritas a mano y artículos de maquillaje, forman parte del inventario de 185 lotes que irá al martillo el 4 de junio.
Marilyn Monroe nació en Los Ángeles el 1º de junio de 1926. Tuvo una infancia inestable, que transcurrió entre orfanatos y hogares temporales, y se casó por primera vez a los 16 años. Fue descubierta mientras trabajaba en una fábrica por un fotógrafo enviado a retratar a las mujeres en las líneas de producción, en una campaña para levantar los ánimos en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. En breve comenzó a modelar, se divorció y cambió su cabello marrón por el rubio platinado con el que saltó al estrellato. Consiguió su primer contrato con Fox y, antes de los 30 años, se consolidó como una estrella mundial. Detrás de bambalinas, Monroe fundó su propia productora, asistió al prestigioso Actors Studio en Nueva York e incluso desafió a los estudios.
En la década de 1950, se negó a actuar en la adaptación del musical The Girl in Pink Tights, por considerar su guion mediocre y su salario tres veces inferior a su colega de pantalla, Frank Sinatra. Monroe también denunció en la época, más de medio siglo antes de que el movimiento #MeToo sacudiera a la industria, a “los lobos” que merodeaban al talento: falsos agentes o productores que maniobraban para obtener favores sexuales.
La artista, que enamoró a la leyenda del béisbol Joe DiMaggio y cantó el Feliz cumpleaños al presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden, falleció en 1962, a los 36 años, por una sobredosis de barbitúricos.
Feminidad de los años 50
“Puedo ser inteligente cuando importa, pero a la mayoría de los hombres no les gusta”, dice Lorelei Lee en el musical cómico de 1953, Los caballeros las prefieren rubias.
Esta famosa frase de la película de Howard Hawks resume el destino de la estrella que la pronunció. Monroe se enfrentó a la crueldad del sistema de estudios de Hollywood a mediados del siglo XX durante su corta carrera como actriz (1946-1962). Hoy en día, se la recuerda por su imagen de estrella glamurosa y altamente sexualizada, más que por su inteligencia, talento y perspicacia política. Cristalizó una determinada visión de la feminidad de los años 50 que sintonizaba con la actitud ambivalente de la década hacia la independencia femenina.
Lo que queda son sus imágenes y los momentos icónicos de sus películas como el de la falda blanca ondeando sobre una rejilla del Metro en La comezón del séptimo año (1955). Están las fotografías capturadas por figuras célebres como Richard Avedon y Eve Arnold, y las obras de arte que inspiró en artistas igualmente icónicos como Andy Warhol.
Las personas cercanas a Monroe afirmaban con frecuencia que no había arte en sus papeles cinematográficos, sino que se interpretaba a sí misma. El director Fritz Lang comentó que ella simplemente sabía qué efecto causaba en los hombres, nada más. Y el dramaturgo Arthur Miller, su tercer marido, dijo que “en todo lo que hacía, era ella misma”.
La propia Monroe aceptó y, a la vez, se rebeló contra su imagen de símbolo sexual, comprendiendo el poder que le otorgaba, pero rechazando sus cualidades deshumanizadoras. “Ese es el problema, un símbolo sexual se convierte en un objeto”, afirmó. “Odio ser un objeto. Pero si voy a ser un símbolo de algo, prefiero que sea el sexo antes que otras cosas que ya tienen símbolos”.
En 1946, convertirse en una chica pin-up le permitió a Norma Jean Baker (nombre de nacimiento de Monroe) escapar de una existencia de clase trabajadora. Sabía que su estrellato se debía en gran medida a su atractivo. Utilizó su popularidad para combatir el racismo, el clasismo y el sexismo presentes en las estructuras en las que trabajaba. En 1954, obligó a los dueños del club nocturno Mocambo de Hollywood a cumplir un contrato con la cantante Ella Fitzgerald que amenazaban con romper. Fitzgerald explicó: “le debo mucho a Marilyn. Gracias a ella actué en el Mocambo. Ella llamó personalmente al dueño del Mocambo, y le dijo que quería que me contratara de inmediato, y que, si lo hacía, ella se quedaría con una mesa en primera fila todas las noches.”
En 1956, Monroe apoyó a su entonces esposo, Miller, en su negativa a delatar a nadie ante el Comité de Actividades Antiestadunidenses de la Cámara de Representantes, en un intento por eliminar la supuesta influencia comunista en Hollywood. En 1960, le escribió a Lester Markel, editor del New York Times y amigo suyo, expresándole su apoyo a Fidel Castro en Cuba.
Monroe también se rebeló en cuanto pudo contra el encasillamiento como rubia tonta. Cuando los ejecutivos de 20th Century Fox, el estudio con el que tenía contrato, se negaron a darle papeles dramáticos, anunció la creación de su propia productora, Marilyn Monroe Productions, en enero de 1955. Aunque la propia Monroe no vivió lo suficiente como para que su productora tuviera un impacto, su iniciativa allanó el camino para que futuras estrellas femeninas pudieran controlar sus carreras y los papeles que se les ofrecían mediante la creación de productoras. Monroe falleció antes del auge de los movimientos por los derechos civiles y la liberación de la mujer en Estados Unidos. Sin embargo, con sus acciones, anticipó la promoción de una sociedad más justa e igualitaria.
Es uno de los íconos más perdurables del siglo XX. Sin embargo, si bien se la recuerda por su peculiar andar, su voz infantil y sus labios carnosos, tras esa fachada glamurosa se escondía una mujer trabajadora y comprometida políticamente que reconoció y luchó contra las injusticias de la sociedad estadunidense que, a la vez, la adoraba y la denigraba.
Dentro de la mente atormentada de la actriz
Durante años, la estrella creyó haber heredado una enfermedad mental; que su linaje estaba maldito y que terminaría en una institución. Su biógrafo Andrew Wilson analizó su lucha de toda la vida y lo que revelan realmente las cartas inéditas del último sicoanalista de Marilyn, que escribió Quiero ser amada por ti: Marilyn Monroe, una vida en 100 tomas.
Una de estas 100 “tomas” –instantáneas de la vida de la superestrella– es un aspecto de su biografía que a menudo se pasa por alto: su apoyo a quienes, como ella, sufrían problemas de salud mental. Ahora, este legado oculto finalmente ha sido honrado con el lanzamiento del Programa de Salud Mental Marilyn Monroe para las Artes en el hospital Mount Sinai de Nueva York.
El interés de Marilyn por el tema de la salud mental era profundamente personal. Su abuelo materno, Otis, padecía paresia general, una afección causada por la sífilis cerebral, y falleció en una institución a los 43 años en 1909. Su abuela materna, Della, sufría de sicosis maníaco-depresiva; fue internada y murió en un hospital estatal de California en 1927. La hija de Otis y Della, Gladys, la madre de Marilyn, también mostró signos de enfermedad mental; fue diagnosticada con esquizofrenia y sólo 12 días después de dar a luz en junio de 1926, puso a su hija ilegítima en un hogar de acogida.
https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/06/02/espectaculos/marilyn-monroe-100-anos-del-icono-sexual-que-lucho-contra-las-injusticias-de-eu



