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Colegio Bicultural de las Américas comparte claves para un ciclo escolar exitoso
Escrito por: Krissia Duarte
Cananea, Sonora, 03 de septiembre del 2026.- El regreso a clases no tiene por qué representar un reto únicamente para los estudiantes; desde casa, madres y padres de familia pueden contribuir para que menores enfrenten esta nueva etapa con mayor seguridad, organización y confianza.
Recuperar las rutinas, fomentar la responsabilidad, mantener una comunicación cercana y prestar atención al bienestar emocional son algunos de los aspectos que pueden marcar la diferencia en el desempeño y adaptación de los estudiantes durante el ciclo escolar.
Así lo destacó la directora del Colegio Bicultural de las Américas (CBA), Maribel Vázquez, quien compartió una serie de recomendaciones para que las familias acompañen de manera positiva a sus hijos en el regreso a las aulas.
Durante una entrevista, Vázquez señaló que un ciclo escolar exitoso no depende únicamente de las calificaciones o del desempeño académico, sino también de los hábitos que se construyen en casa, la autonomía que desarrollan los estudiantes, el acompañamiento familiar y las condiciones emocionales en las que enfrentan sus actividades cotidianas.
Ante el regreso a clases después del periodo vacacional, recomendó a las familias retomar de manera gradual las rutinas, principalmente los horarios de sueño, alimentación, actividades escolares y descanso. Contar con una organización previa puede ayudar a que la transición hacia las actividades escolares sea más sencilla.
También llamó a madres y padres a permitir que sus hijos asuman responsabilidades de acuerdo con su edad. Desde preparar la mochila y organizar sus útiles hasta recordar tareas y pendientes, son actividades que pueden contribuir al desarrollo de la autonomía.
La directora consideró importante que los estudiantes cuenten con un lugar y horario establecidos para realizar sus tareas. No es necesario disponer de un espacio perfecto, pero sí de un sitio con buena iluminación y pocos distractores que permita concentrarse y evitar que las actividades escolares se acumulen para el último momento.
Explicó que las tareas pueden ayudar a reforzar aprendizajes y desarrollar habilidades como la organización, responsabilidad, disciplina y capacidad para trabajar de manera independiente, siempre que exista un equilibrio que permita a los estudiantes tener también tiempo para jugar, convivir y descansar.
En el hogar, otro de los retos es mantener una comunicación que vaya más allá del tradicional “¿cómo te fue?”.
Vázquez recomendó a los padres hacer preguntas que permitan conocer realmente cómo vivieron sus hijos la jornada escolar, qué aprendieron, qué les gustó, qué se les dificultó o con quién convivieron.
Este tipo de conversaciones, dijo, puede ayudar a fortalecer la confianza y permitir que madres y padres conozcan mejor las experiencias y emociones de sus hijos.
La directora también recomendó enseñar responsabilidad sin resolver inmediatamente los problemas que enfrentan los estudiantes. Ante situaciones como olvidar una tarea, perder un material o tener algún conflicto, los padres pueden orientarlos para que encuentren sus propias alternativas.
Preguntas como “¿qué puedes hacer para resolverlo?” pueden ayudar a desarrollar autonomía y a comprender que las decisiones también implican responsabilidades.
El aspecto emocional ocupa igualmente un lugar importante en el proceso educativo. Vázquez destacó que un niño que se siente escuchado, respetado y seguro cuenta con mejores condiciones para desarrollarse y aprender.
Por ello, llamó a las familias a prestar atención a aquello que preocupa a sus hijos y procurar un ambiente de armonía en el hogar, ya que las discusiones, conflictos y situaciones que generan inseguridad pueden repercutir en su bienestar.
Otro punto fundamental es mantener una relación cercana con la escuela. La comunicación entre padres, alumnos y docentes permite identificar oportunamente dificultades académicas, emocionales o de convivencia y buscar soluciones de manera conjunta.
Vázquez destacó que escuela y familia comparten un objetivo: procurar el bienestar y desarrollo integral de los estudiantes, por lo que el trabajo coordinado puede favorecer su desempeño durante el ciclo escolar.
También pidió evitar las comparaciones. Cada estudiante tiene su propio ritmo de aprendizaje, fortalezas y áreas de oportunidad, por lo que compararlo con hermanos, primos, compañeros o vecinos puede afectar su autoestima.
En lugar de comparar resultados, recomendó reconocer el avance individual y ayudar a los estudiantes a identificar cuánto han progresado a partir de sus propios esfuerzos.
De igual manera, consideró importante reconocer el esfuerzo y no únicamente las calificaciones. La perseverancia, responsabilidad, creatividad, solidaridad y disciplina también forman parte de la formación de los estudiantes.
“Queremos formar personas exitosas, no solamente estudiantes con buenas calificaciones”, destacó.
Vázquez recordó que la educación no ocurre únicamente dentro del salón de clases, sino también en casa y en los distintos espacios donde niñas, niños y jóvenes se desenvuelven.
Los estudiantes aprenden también a través del ejemplo, por lo que los valores y comportamientos que observan diariamente en los adultos forman parte de su formación.
En este sentido, destacó que Cananea cuenta con espacios culturales, artísticos y deportivos que pueden complementar la formación de niños y jóvenes, como la Casa de la Cultura, Casa Grande y otros sitios donde se desarrollan actividades comunitarias.
“En el Colegio Bicultural de las Américas estamos convencidos de que un ciclo escolar exitoso no se construye solamente con buenos libros, excelentes maestros o tecnología; se construye cuando escuela y familia caminamos en la misma dirección y ayudamos a nuestros niños y jóvenes a desarrollar conocimientos, pero también valores, autonomía, confianza y habilidades para la vida”, destacó Maribel Vázquez.





