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Por goteras clausuran área de primaria Ignacio Hernández y alumnos toman clases en espacios improvisados
Escrito por: Martha Chávez
Cananea, Sonora, a 26 de enero de 2026.- Por goteras en los techos, autoridades educativas clausuraron el segundo piso de la Escuela Primaria Ignacio Hernández, un plantel que enfrenta múltiples fallas en su infraestructura y que hoy representa un riesgo para la seguridad de sus alumnos.
La medida obligó a reubicar a estudiantes en espacios improvisados mientras padres de familia y docentes exigen una solución definitiva al deterioro del edificio.
La directora del plantel, Giovanna Vergara, informó que los problemas de filtración se intensificaron desde el pasado mes de octubre y se agravaron con las recientes lluvias.
El principal riesgo se encuentra en la cercanía del agua con el cableado eléctrico en la parte superior del inmueble, situación que derivó en que Protección Civil dictaminara el cierre preventivo del segundo piso desde el 12 de enero.
Tras una nueva inspección realizada este viernes, las autoridades evalúan si la escuela podrá continuar operando o si será necesario un cierre total del plantel para salvaguardar la integridad de la comunidad escolar.
Docentes señalaron que la condición de la planta alta es crítica, ya que las filtraciones han provocado encharcamientos en el piso, generando movimiento e inestabilidad en los azulejos.
Aunque una sección fue reparada hace dos años y actualmente no presenta goteras visibles, ya muestra humedad persistente y pintura descarapelada.
En el resto del segundo piso, el agua se filtra de manera constante, comprometiendo la estructura del edificio.
Ante esta situación, los seis grupos que conforman la matrícula de aproximadamente 150 alumnos fueron reubicados en la planta baja y en otros espacios del plantel.
Las clases se imparten actualmente en el auditorio, pasillos e incluso en el comedor, debido a la falta de aulas seguras y suficientes.
De acuerdo con testimonios, las deficiencias en la infraestructura del edificio son desde hace más de una década.
A pesar de los oficios enviados a la Secretaría de Educación y Cultura y al Gobierno Municipal, la respuesta ha sido que no existen recursos para una rehabilitación integral.
Como medida emergente, se ha gestionado un acuerdo preliminar con el Ayuntamiento de Cananea, en el que la escuela asumiría el costo de los materiales mientras el municipio aportaría la mano de obra.
La incertidumbre persiste entre los padres de familia, quienes consideran urgente una intervención que garantice el derecho de sus hijos a recibir clases en una escuela digna y segura.





