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Pobreza que enferma, duele y cala hasta los huesos

Escrito por: Alberto Medina T.

Cananea, Sonora.- La realidad a la que muchas familias cananenses se enfrentan es que no cuentan con servicios médicos, que si bien es cierto el Seguro Popular es un alivio en cierta medida para ellos, el hecho de que no siempre haya medicamentos en el Hospital General de esta ciudad, o que no tengan todo tipo de especialidades para tratar enfermedades graves, hace casi imposible para quienes menos tienen acceder a servicios médicos de calidad, al no poder trasladarse a otra ciudad por la falta de recursos económicos para recibir tratamientos.

Por ello para algunas familias de esta ciudad “aliviarse es casi imposible porque no contamos con recursos para tratar nuestros padecimientos que son graves como cáncer, hemodiálisis, y problemas de esta magnitud” expresa la señora Cristina de la Torre, quien agrega “enfrentarse con una enfermedad es muy difícil y doloroso, y más en Cananea que no tenemos especialidades de todo tipo”.

Por su parte, Víctor Manuel García, quien padece de diabetes, vende tortas y burritos en un puesto improvisado a las afueras de la carretera Cananea – Agua Prieta, de ahí sufraga los gastos de su enfermedad y sostiene económicamente a su familia. Anteriormente trabajaba en una compañía constructora de esta ciudad, y por su enfermedad sufrió la pérdida de visibilidad en el ojo derecho, lo cual causó que se lo despidieran injustamente, ahora sortea la vida, su enfermedad y la parte económica como puede. Que si bien es un alivio porque cuenta con Seguro Popular, no es fácil enfrentarse con lo que hoy en día vive.

Francisco Pérez, quien es originario de Imuris, se traslada a diario a Cananea para vender sus verduras, mismas que transporta por toda la ciudad arriba de una carretilla. Desde hace un par de meses fue diagnosticado con un mal de la vesícula, el cual únicamente se le puede tratar mediante una operación en Hermosillo. No obstante, Francisco no cuenta con los recursos monetarios necesarios para cubrir la operación, y a pesar de su delicado estado de salud no para de trabajar ya que es el único sustento económico de su familia.

En Cananea se cuenta con un nosocomio grande, moderno, con instalaciones de lujo, pero este aún no cuenta con los suficientes servicios de especialidades, y no siempre tiene provisión de todas las medicinas que los pacientes cananenses consumen.

Como es el caso de Gregoria Bermúdez, quien expresa que casi a diario camina desde el centro de la ciudad hasta el hospital General de Parque Tamosura para ver si le llegan sus medicamentos, lleva así un mes, y asegura que sus ingresos solo le alcanzan para servicios y comida, por lo que no puede comprar sus medicamentos ni si quiera en farmacias similares, por ello durante estas 4 semanas no los ha tomado.

Enfrentar una enfermedad no es fácil económica ni emocionalmente para ninguno de los involucrados de la familia, pero enfermarse en comunidades que no cuentan con especialidades de todo tipo para atender al sector de la población que tiene enfermedades graves o terminales, los pacientes se vienen abajo en su salud solo de pensar en cómo van a enfrentar esta dura situación.


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