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Desde el Crestón

Escrito por: Sergio Enrique Pérez Alvarado

Bien dicen que el temor permanece hasta que te enfrentas a él y lo vences, y las voces que gritan y te tratan de amedrentar, las puedes acallar o ignorarlas hasta que se cansen, prefiero esto último, ya pasaron esas épocas en que ganaba el hígado a la razón, hoy prefiero seguir comentando por los medios en que se me permitan, con la certeza de que si digo que la burra es parda, es porque tengo los pelos en la mano, (al que le quedó el saco que se lo ponga y si le aprieta, pues nunca fue blanco).

En mis casi más de 36 años que tengo viviendo y trabajando aquí en Cananea, tengo bastantes conocidos, dentro de ellos se encuentran personajes de todas las fuerzas vivas de la localidad, con quienes tengo una conversación, donde podemos tocar cualquier tema y cada quien defiende su punto de vista, siempre con el debido respeto y libertad de expresarse, sin sentir ningún temor a represalias.

Para aquellos que me piden que sea claro en mis comentarios, sobre todo en los que fueron vertidos en #ComomeduelesCananea, de hecho hice una pausa en escribir y no es por sentir miedo a cualquier represalia, pero si ante la ceguera de aquel, que no quiere ver, acaso no sienten la contaminación que nos está minando poco a poco, pregunten la cantidad de pacientes que hay en Hermosillo por diferentes enfermedades de personas de Cananea, acaso su olfato ya se acostumbró a los fétidos olores de las fugas de drenaje dentro y fuera de la ciudad, tienen ceguera de taller acerca de tanta calle que hay en los baches (ya que son más baches que calle), o fue la parte en que escribí de que hay advenedizos, personas aprovechadas o resucitados que vienen a calentar el ambiente, aprovechándose de la desesperación de aquellos, que esperan se resuelva de la mejor manera sus problemas que por años vienen padeciendo.

Si hablamos claro, seguro, hablemos entonces de los 719, mineros retirados, los del 5%, agremiados de la sección 65 (o ex agremiados), quienes están en lucha permanente siguiendo sus ideales, contra ellos no tengo nada que decir, pero si contra aquellos que los usan como bandera, solo para ser protagonistas en una lucha que de antemano saben que los únicos beneficiados serán ellos, aclaro muchos de ellos son conocidos y otros no tanto, pero al menos se les dice de frente y si me refiero a analogías, es porque de esa manera se agiliza la mente de quien sabe leer.

Esto ya se ha vuelto una rutina y solo en las cercanías y temporadas electorales, o no es así, de gratis no vienen o salen a relucir los paladines de las causas perdidas, de lejos se ve que no han pasado penurias, es más, están gordos de la buena vida que se dan, contrastan con los que sí están carentes de recursos, aun cuando traten de vestirse como ellos, que los compren quienes no los conozcan decía mi ama.

Y antes de que me la recuerden (que es lo más seguro, que Dios la tenga en su santa gloria o ya de menos que este a fuego lento), ella siempre decía “mhijo trata de tener siempre a la mano, un amigo, un peso y una piedra, el amigo es para que te acompañe, te apoye y confíes, sin olvidar ser reciproco, el peso para usarlo cuando sea necesario gastarlo en algo que sea de utilidad, o que pueda retribuirles un peso más o apaciguar el hambre de los dos” y la piedra, le pregunte, “para partirle en su madre si este te traiciona”, pues de qué otra manera se les debe de decir a aquellos que solo usan a las personas para beneficio propio y después los olvidan, se les llama Traidores, en este punto quisiera pedirles a los Elías que si nos pueden patrocinar unas trocadas de piedras de unas 4 pulgadas de diámetro, Gracias.

Lo bueno de tener una vida activa, hace que el tiempo vuele y le falten horas al día para hacer eso que más le gusta a uno, y cuando hay tiempo se dedica uno a pensar (espero que me crean, ya que bajé una aplicación en mi celular que se llama Brain, se las recomiendo es gratis, bájenla y úsenla), y observar lo que pasa a su alrededor, y a recordar las peripecias por las que se ha pasado, buenas y malas, divertidas y otras no tanto, pero es parte de la vida.

Creo que nunca les conté que estuve estudiando en un seminario, ya que mis aspiraciones eran ser cura de una parroquia, iglesia o catedral y ¿por qué no? algún día, ser el Papa Pío Pío, pero el destino me puso en un lugar donde el vino de consagrar y la ostia, estaban muy a la mano, aparte de que las seminaristas no estaban muy seguras de su vocación, y para no hacer muy larga la historia solo les diré, que después de la tercer orgía que organizamos, nos corrieron a todo el grupo que ahí nos festejábamos cada sábado con el pretexto que sea el chiste era festejar.

Eso es lo mismo que pasa con cada aspirante a la silla chica, mediana o grande sin olvidar a los que se encuentran ya ensillados, todos piden, “a mi pónganme donde haya, de agarrar me encargo yo”, y vaya que esos, que se están haciendo presentes se están lamiendo los bigotes solo de pensar que si llegan a la silla chica le pueden pegar un mordisco al impuesto y tirar el piojo, (no saben que aquí su servidor también participará, pero como dijo un edil, les robaré pero solo un poquito), nomás ven lodo y los cerdos mueven la cola de contentos.

Ya se me hacía raro que hubiera una cuadrilla numerosa, desde la mañana hasta altas horas de la noche, limpiando el boulevard, la calle 8 y primero de junio, (ya me daban ganas de decirles que la tierra que estaban juntando, que era mucha, la pusieran por la montes de oca o 11 de julio), era la entrega de las obras por la primera dama del estado, (se vale que se entreguen cuando aún no están terminadas ¿y el alumbrado apá? y los camellones centrales), se acerca el informe y hay que llenar la presentación, no se preocupen ahí estaré escuchando el informe, me tengo que enterar cómo se hace, para que en el 2019 sea uno el protagonista.

Hasta la próxima.

 


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